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viernes, 30 de marzo de 2012

DIEZ AÑOS SIN BILLY WILDER

Esta semana se ha cumplido el décimo aniversario de la muerte de Billy Wilder.

Con tal ocasión recordamos un par de artículos que en su día dedicamos en el blog a películas de este maestro.

EL APARTAMENTO

TESTIGO DE CARGO

Nos quedan en el tintero, lo sabemos, otras muchas obras de Wilder, que, como hemos visto, lo mismo hacía una genial comedia que una película de intriga, o de género negro como Perdición.

Algún día hablaremos también de "Some like it hot" ("Con faldas y a lo loco"). A este respecto, me viene a la memoria una frase de Wilder cuando le preguntaron acerca de los retrasos de Marilyn Monroe al presentarse a los rodajes y su falta de formalidad. Él comentó que tenía una anciana tía que era mucho más fomal y que seguramente  estaría dispuesta a estar como un clavo todos los días a la hora prevista. "Pero¿Quién querría verla?", dijo.
Os dejo con una muestra más del sentido del humor de este grande del cine: su lápida, que reza "Soy escritor pero NADIE ES PERFECTO."

viernes, 11 de febrero de 2011

Testigo de cargo de Billy Wilder

Igual que en los colegios e institutos se obliga a los niños a leer ciertos libros, creo que se les debería enseñar algo del 7º arte (si es a la hora de educación para la ciudadanía, MAE, o cualquiera de esas otras "asignaturas" que se les programa para que se distraigan de lo que verdaderamente nos debería preocupar a todos -Matemáticas, Lengua, Inglés, Sociales y Naturales-, no lo sé pero, desde luego, más provecho sacarían).

Escoger qué películas ponerles sería harto difícil pero, sin duda, una de ellas debería ser Testigo de cargo (1957) de Billy Wilder (es curioso que acabamos de empezar el blog y ya tenemos dos películas de él). Tiene todo para enganchar a cualquiera:
- Un director "de los que ya no se fabrican": Billy Wilder. Con sólo ver su filmografía le reconocemos como uno de los más grandes, con el mérito añadido de ser reconocido por el público y por la crítica.
- Un guión del mismo Wilder, basado en una obra de teatro de Agatha Christie, magnífico. Tiene momentos verdaderamente impresionantes.
- Una trama interesantísima con un final de antología (curiosamente en la misma película, se implora al público que no desvele el final de la misma, para que sus familiares y amigos puedan disfrutar plenamente de ella).
- Unos actores que verdaderamente lo bordan, del primero al último:
  • Charles Laughton haciendo del mítico Sir Wilfred, simplemente insuperable. Para muchos, entre ellos el mismo Wilder, el mejor actor de todos los tiempos, aunque también tuvo tiempo para hacer incursiones como director, rodando una obra maestra como La noche del cazador.
  • Marlene Dietrich, haciendo de Christine, esposa del acusado, en su línea de diosa de Hollywood.
  • Elsa Lanchester, como la enfermera de Sir Wilfred, fantástica (era la esposa de Laughton en la vida real y famosa, entre otras, por ser La novia de Frankestein) .
  • Tyrone Power, correcto como siempre (también luego conocido como papá de Romina  :-)  ).
  • Y sin olvidar a un montón de personajes secundarios como el entrañable juez o la sirvienta de la muerta.
Desde luego es difícil escoger una escena. Está plagado de momentos estelares. Siempre se recuerda a Sir Wilfred haciendo pasar la prueba del monóculo a sus clientes, probando la silla elevadora, escondiendo los puros o dando el cambiazo al cacao por brandy.

Por favor, no os perdáis los siguientes videos (los que no la han visto para que les entre el gusanillo y los que la han visto n veces, como yo, para disfrutar de nuevo con alguna de sus escenas):

1. Entrada de Sir Wilfred al juicio. Si no tenéis mucho tiempo, iros al minuto 3:00, justo antes de entrar y las primeras actuaciones nada más llegar. Eso es lo que se llama una entrada estelar.



2. Una muestra de lo que os decía del juez y la sirvienta, junto al inefable Sir Wilfred tratando de demostrar que la testigo no pudo oir lo que dijo que oyó, ya que era sorda y, por otra parte, como el juez la dice que no se preocupe por no haber obtenido el audífono de la seguridad social, puesto que "considerando las tonterias que se dicen hoy en dia, no se pierde usted mucho". Está en inglés pero ... es apenas minuto y medio que merece la pena ver.


3. Trailer original. Recomiendo verlo entero porque está verdaderamente bien hecho (3 minutos), pero para los acelerados de la vida diré que no deben perderse:
  • Prueba del monóculo en el 00:45 .
  • Cartel pidiendo al público no comenten el final y que no se levanten de sus sillas hasta el final del todo en el 3:00.

 No quiero ponerme más pesado. Acabo con una pequeña muestra de humor, del que está plagado toda la película, y .... ¡a verla!

Miss Plimsoll.- 2:30 Sir Wilfrid, la hora de nuestra siesta.
Sir Wilfrid.- ¡Vayase!
Miss Plimsoll.- A la camita... Ahora hemos de irnos arriba, a desnudarnos y descansar.
Sir Wilfrid.- ¿Los dos? Qué nauseabunda perspectiva.
Miss Plimsoll.- ¡Arriba por favor!

jueves, 3 de febrero de 2011

EL APARTAMENTO, de Billy Wilder

Y qué mejor para arrancar este blog que un clásico como El apartamento, peliculón de Billy Wilder protagonizado por Jack Lemmon y Shirley MacLaine. Por más veces que la he visto, me es imposible hacerlo sin emocionarme cada vez, sin reirme con sus geniales diálogos y sin volver a enamorarme de la Srta. Kubelik, la bella ascensorista encarnada por MacLaine.

Si el final de "Con faldas y a lo loco" pasó a a historia con su frase "Nadie es perfecto", el de "El apartamento" consigue darle un giro al clásico "happy end", sustituyendo la típica imagen del beso final sobre la que aparecen las palabras "The end" por una partida de Gin Rummy, en la que Lemmon reparte sin mirar a las cartas, con sus ojos fijos en su amada.
A lo largo del filme, poco a poco se nos va contando la soledad de los dos personajes principales y su lucha por salir de ella. Y a la vez es una historia sobre la conquista de la propia dignidad, también vivida en paralelo por los dos.Es una de esas comedias que, sin dejar de serlo, atraviesa momentos amargos y que nos calan hondo. Incluyendo un intento de suicidio narrado de modo bastante real. Uno de esos momentos es aquel en el que el amante de Fran Kubelik(Fred McMurray), hombre casado y de buena posición, le tiende un billete de 100 dólares diciéndole que no ha tenido tiempo de comprarle un regalo. "Cómprate algo que te guste", le dice, mientras el rostro de ella refleja un dolor y una soledad indescriptibles. En ese momento es inevitable para el espectador pensar: "mujer, vete con Jack Lemmon, que el hombre te quiere de verdad".
Pero una comedia que se precie no pueden faltar los equívocos. Y el de los vecinos creyendo que nuestro amigo no hace más que correrse juergas, sin saber que quienes lo hacen son sus jefes a quienes presta la llave del apartamento, da lugar a momentos geniales. " Baxter, es usted un trapisondista de primera", le espeta el doctor convencido.

En fin, todo un clásico, como decía al principio, una película imprescindible a la que en cada nuevo revisionado se pueden sacar siempre cosas nuevas.